Miércoles, 21.4.2010 | 13:30h
Delafé y las Flores azules… vs. las trompetas de la muerte
Eran tres… y ahora son dos. No les funcionará más aquel grito de guerra de “Facto, Delafé y las Flores Azules”, pero no podemos hacer nada al respecto. Ha triunfado el amor y ahora Oscar y Helena están solos. Para bien o para mal, así son las cosas. Y así, solos, se enfrentan en esta ocasión a las trompetas de la muerte.

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Dicen que la separación ha sido una cosa “natural”, aunque no acabamos de entender bien a qué se refieren con eso. El gran Marc, el gran Facto, ya no forma parte del grupo, y así se presenta la pareja (musical y sentimental): con un nuevo disco titulado “Delafé y las Flores Azules vs. las trompetas de la muerte”, donde lo más destacable es la gran presencia vocal de la chica y el fin del positivismo exagerado, a pesar de que conservan aquel aire naïf que nos presentaban en sus dos primeros trabajos.
Siguen los mismos tics, eso está claro, pero se deja paso a temas más realistas como “Río por no llorar” o “Como loco” entre otros. Más protagonismo para Helena encima del escenario y la incorporación de una instrumentación mucho más trabajada, con gran peso de los instrumentos de viento. Para redondearlo, aquellas estrofas clásicas de facto, Delafé y las Flores Azules, aquellas que uno no puede sacarse de la cabeza y que, en directo, se convierten en la mejor arma del grupo. “Esto ya no es lo mismo, esto es mucho mejor” es solo un ejemplo de ello.
A título personal, un experimento demasiado ambicioso: el de reivindicar la importancia de las canciones del verano, con un tema bastante estridente, en mi opinión, llamado “1984”, lleno de tópicos veraniegos. Entre lo mejor, “Espíritu santo”, su single de presentación (bastante parecido al estilo al que nos tienen acostumbrados) y aquel “Río por no llorar” antes mencionado.
Sigue el rollo ‘happy’, pero no podemos negarlo: algo ha pasado. Nos falta Facto (al menos a una servidora) y quizá sería hora de empezar a cambiar de fórmula. Eso sí, no podemos formarnos una opinión al 100% hasta que no veamos cómo se defienden solos en el directo. Todos sabemos que es su argumento de mayor peso.